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Sala estimulación sensorial y cognitiva

Estimulando el aprendizaje:

Hoy en día disponemos de diferentes herramientas de evaluación psicológica con suficiente fiabilidad y validez para detectar, de forma temprana, retrasos de tipo madurativos o del desarrollo en niños.
Esto quiere decir que tenemos la posibilidad de detectar, ya en niños muy pequeños, varias dificultades (retraso del habla, interés por el entorno, motricidad, etc.). Ante estos síntomas es muy importante que, independientemente de que no tengamos todavía un diagnóstico claro, podamos efectuar ya un trabajo de estimulación temprana. Este trabajo debe ir enfocada a mejorar las áreas que presentan retraso en su desarrollo.
Cuando son niños pequeños (menores de 2 o 3 años) tiene especial importancia que el profesional, además de trabajar con el niño / a, pueda trasladar a los padres y otras personas significativas del entorno del niño, orientaciones, pautas, ejercicios y , en definitiva, la información necesaria para que el trabajo de estimulación también sea aplicado en casa u otros ambientes (hogar, escuela ...), estando siempre vigilantes de los avances del niño y de ir adaptando o cambiando cosas a medida que el niño/a evolucione o lo precise.
Pero trabajar con niños pequeños o que presentan retraso en su desarrollo significa que debemos ser capaces de establecer unas condiciones de trabajo atractivas, en las que la curiosidad y la atención al entorno, se mantengan vivas.
Esto se logra mediante diferentes recursos auditivos, visuales, sensoriales, etc., que hacen que los niños asuman las diferentes tareas que nos interesan para su desarrollo, desde una vertiente lúdica y, por tanto, nos permita trabajar más y mejor.

La mesa de luz:

Este dispositivo es un panel de metacrilato iluminado por debajo con leds. Esto crea un entorno muy lúdico para los niños, que pueden manipular diferentes elementos translúcidos. Pueden ser piezas de construcción, arena, siluetas de animales, personas, etc. Con las siluetas podemos trabajar el trazo y la coordinación visomotriz fina de forma muy lúdica.
También podemos experimentar con los colores y su mezcla para crear otros nuevos. Las posibilidades son muchas y podemos adecuar a las necesidades de cada niño.

La arena cinética:

Esta arena maravilla a los niños. Su tacto es especial. No se pega, no ensucia y se puede modelar perfectamente cualquier figura con molde o no. Tiene efectos relajantes, ayuda a centrar la atención y despierta la creatividad. Perfecto para todo el público a partir de 2-3 años.

La luz negra:

La luz negra o ultravioleta hace tiempo que se utiliza para diferentes funciones decorativas, artísticas y también lúdicas. Su efecto consiste en que los objetos, especialmente de colores blancos, adquieren una fuerte brillo de tal forma que se vuelven fosforescentes.
Los niños experimentan un nuevo entorno, donde los objetos adquieren una nueva forma y color. Si añadimos pinturas para papel o corporales que son reactivas a esta luz, tenemos unas condiciones muy atractivas para trabajar.

El proyector:

Este instrumento nos permite crear un ambiente especial en torno al niño, mediante una serie de imágenes o formas en movimiento proyectadas en una pared o en el techo. Se puede utilizar para trabajar la calma, la atención y también la imaginación.

Luz y sonido:

La combinación de efectos de luz y música pueden crear unos efectos muy positivos en los niños. Debemos saber antes qué queremos trabajar.
Propiciar un estado de relajación o mejorar la capacidad de atención lo podemos hacer, por ejemplo, con los sonidos de la música REY (Rhythmic Entrainment Intervention) con acompañamiento o no de efectos de luz que podemos cambiar según el ritmo de la música o la interacción del niño con ella.

Las pompas de jabón:

Un recurso clásico para estimular los sentidos en los más pequeños.
Las pompas de jabón pueden ser producidas por el propio niño o mediante dispositivos mecánicos que en un momento dado pueden llenar de fantasía cualquier rincón.
Nos dan un buen resultado como refuerzo en la mayoría de niños o para motivar a niños con TEA en los diferentes aprendizajes.

Coordinación visomotriz:

Algunos niños pueden presentar una mala coordinación viso-motriz, teniendo dificultades en el inicio de la escritura. Una de las causas puede ser una mala lateralización.
Todos estos aspectos pueden ser trabajados con diferentes instrumentos que comprenden tanto elementos o juguetes manipulativos, de diferente nivel de dificultad, como actividades en pantallas digitales.

Ejercicios de asociación:

Los niños empiezan a aprender asociando objetos, imágenes, etc. Esto está en la base de lo que llamamos "conceptualización". Es decir, si aprenden a organizar la información en categorías y conceptos de una forma lógica, pueden almacenar más información y la tendrán organizada de forma que será más accesible cuando intenten recordarla.

Secuenciación:

Los ejercicios de secuenciación ayudan al niño a ordenar la información en base a unos criterios lógicos.
Se pueden utilizar en diferentes niveles según el necesidades de cada niño. En todo caso, el objetivo es dar forma o sentido una serie de elementos (normalmente visuales o manipulativos) que se presentan individualmente y que tienen que acabar formando un todo.

Seies:

Las series constituyen un conjunto de actividades normalmente manipulativas o visuales que pretenden estimular en niños la creación de un cierto orden (color, forma, tamaño, etc.) en diferentes objetos presentados.
Se trata de los ejercicios básicos en niños con necesidades educativas especiales.
Las series suelen utilizarse antes de las secuencias y suponen un buen recurso para estimular en los más pequeños cualquier tipo de aprendizaje.

Paneles interactivos:

Utilizados para diferentes necesidades de aprendizaje, los paneles interactivos ofrecen un entorno atractivo al niño y un espacio donde poder ordenar una serie de imágenes en las que podemos poner voz o sonido. Sea para estimular el lenguaje, para estructurar una serie de actividades o rutinas o como herramienta de comunicación alternativa, estos paneles resultan imprescindibles si trabajamos con niños con diferentes necesidades, especialmente con el colectivo TEA (Trastornos del espectro autista)

Las emociones:

Creemos que el trabajo con las emociones es también muy importante y hay que trabajarlas desde pequeños. Conocer las emociones nos hace ser más capaces de autogestionarse y entender muchas de las reacciones de otras personas. Con los más pequeños ya podemos trabajarlo con diferentes juegos educativos que comprenden figuras, cartas, dibujos, etc.

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